Un ordenador con sensores de movimiento como un MacBook puede ser un sismógrafo en potencia. Instalando el software SeisMac se van visualizando en tiempo real los pequeños temblores del entorno, a razón de entre 10 y 500 muestras por segundo. Puede usarse para cosas divertidas como comprobar qué ocurre si se golpea la mesa, si alguien corre por la habitación o si pasa un camión o un autobús cerca del edificio. Y hay quien cree que conectando muchos ordenadores en red con software como este se podrían usar como sistema de aviso preventivo en algunas zonas. Es una idea tan ingeniosa que científicos norteamericanos están considerando instalar una especie de cajas negras conectadas a Internet en las casas de algunos ciudadanos seleccionados, en el área de California, para comprobar su capacidad de detección. Las llaman NetQuakes.