iPad ActualizándoseEl título me ha venido en un momento de inspiración divina, y creo que es de lo más específico que podría haber escogido para esta entrada. Actualízate o Muere.

Como todos sabréis, es el momento de actualizarse. Pero no de actualizarse como siempre, no. Ha llegado la súper actualización mas potente de todas las habidas y por haber en los últimos años. Y gracias a esto, estamos ante dos hechos que me han supuesto un problema, a mi, y a otros les ha supuesto una llamada de atención. El primer problema es el del tiempo, tiempo perdido por culpa de una actualización de todos los productos y servicios de Apple a gran escala. El segundo, el problema del overbooking en los operadores de internet, no teniendo previsión de ancho de banda suficiente. Y todo esto, se puede explicar más extensamente, y lo haré a continuación.

El problema ha sido culpa de muchos factores juntos que han creado un semi “caos” en internet. Para que un usuario estuviera 100% actualizado, se ha tenido que actualizar absolutamente todo. Hay que añadir, que en Apple, pocos son solo usuarios, y muchos son fanboys o solo simpatizantes de la tecnología punta y han querido actualizar todo y todos el mismo día a la misma hora.

La maravilla número uno es la jugada maestra de Apple, que ha conseguido meter con calzador su nuevo sistema operativo Lion a cualquiera que quiera usar las “maravillosas” e increíblemente “fantásticas” características de iCloud. De esta forma ya se han asegurado un montante importante de ingresos y actualizaciones de OSX Lion. Mucha gente, entre la que me incluyo, preferiría estar con Snow Leopard durante un tiempo más largo hasta que se corrijan algunos errores con el propio sistema así como con algunas aplicaciones de terceros. Pero ahora… ahora ya no. Ahora hay que actualizarse, y el programa que no funcione bien bajo Lion, está muerto si no se actualiza rápido. Así que aquí tenemos la actualización número 1 – OSX Lion en los Macintosh que tengas por casa y que lo acepten. Que en casa de más de uno, no es solo un ordenador.

Luego están las actualizaciones de todas las aplicaciones que vayan a hacer uso de iCloud, así como la aplicación principal para la sincronización de los aparatos externos, iTunes. Esto es la actualización número 2, que aún que no es una, las vamos a contar todas juntas.

Luego llega el punto de los dispositivos. Supongamos que como fanboy friky greek que eres, los tienes todos, solo podría decirte un: “Que la fuerza te acompañe”. Empezaremos actualizando el iPad, conectándolo a iTunes, y haciendo descargar la actualización de iOS5. Mientras tanto, los que no son muy previsores, seguramente tengan que hacer copia de seguridad, descarga de aplicaciones, música, y fotos al mac. Y si además vives en una zona con un ADSL corriente, te recomiendo que te busques un entretenimiento para unas cuantas horas. Esto, lo repetiremos con el iPhone, y también haremos lo mismo con el iPod Touch. Y ahí tenemos la número 3, que es la actualización de los dispositivos.

Luego toca actualizar a iCloud. Ahí viene lo divertido, y más divertido aún es si eres un usuario de pago de MobileMe. Así para empezar ganarás servicios maravillosos, novedosos y revolucionarios que proporciona iCloud, pero… Perderás otros servicios que hasta hace dos días, también eran maravillosos, novedosos y revolucionarios… pero estos últimos además, estabas acostumbrado a ellos. Pero como eso lo explicaremos en otro post, ahora solo hablaremos de  la actualización numero 4, lo bueno de esta última es que se realiza en los servidores y eso nos ahorra algo de tiempo.

Pero una vez lo tenemos todo… ¿Lo tenemos todo? ¡Ojalá!

Ahora toca mover “to lo gordo”. Es súper revolucionario hacer una foto con el iPhone y que en ese mismo instante (siempre y cuando tu conexión a internet sea potente) aparecerá tu fotografía recién tomada en los Mac, iPad e iPod Touch, mediante la “sincronización” total de iCloud. Así que también hará lo propio con la música y todo eso que ya os conocéis. Pero aquí viene el problema. Suponiendo que seáis usuarios habituales de iPhoto o Aperture, que seáis poco aficionados a la fotografía, y además, seáis ordenados, ahora toca subir todos esos datos, archivos de fotos, vídeos, música a los servidores de iCloud. Y si las conexiones a internet en España ya son bastante penosas en la descarga del contenido, en la subida ya es “pa mear y no echar gota”.

Tras todo esto, ya podrás disfrutar de todo lo maravilloso, novedoso y revolucionario que te proporciona OSX Lion, iOS5 e iCloud. Eso suponiendo que te queden ganas, claro. Porque de buenas a primeras, te han cambiado el S.O. de todos los dispositivos que tienes y tienes que “aprender” a usarlo todo otra vez.

Así que, espero que te hayas comprado un buen libro, en cuestión de tiempo, te dará tiempo a leerte la colección completa de Ken Follet que los hace bien gorditos. Y quizás, gracias a todo esto. Te aficiones a la lectura, la de toda la vida, la lectura 1.0 que no necesita actualizaciones de una semana.

Tras todo esto, viene la queja de siempre. Apple se preparó para que sus servers de iCloud fueran capaces de aguantar el tirón, millones de fanboys descargándose a la vez todo lo comentado arriba en el mismo momento. Y los servers aguantaron lo que pudieron. Pero… ¿Como puede ser que los servidores de las compañías de servicios de internet no fueran capaces de soportar el tirón? La regla es básica, en internet se llama “es lo que hay”, pero quizás si lo llevamos al terreno de la aviación lo podríamos llamar overbooking. Es decir: Te vendo una conexión a internet de “hasta 20 megas”, se la vendo a 10 personas, cuando yo no tengo “hasta 200 megas” de conexión, porque supongo que las 10 personas no se van a conectar todas a la vez, ni que van a necesitar usar los “hasta 20 megas” totales. Y cuando esto pasa, los servers no dan más de si, se colapsan, y no hay ancho de banda suficiente para abastecer el ancho de banda prometido a todos los usuarios que pagan este servicio a un precio desorbitado. Lo que se llama habitualmente: un timo. Pero como es un “servicio básico” que no cuenta con el apoyo de toda la sociedad, no se le tiene muy en cuenta.

Así que para finalizar este post de 1150 palabras, creo que lo único que se me ocurre es cargarme de paciencia, ponerme cómodo delante del ordenador por si me pide algún que otro “click”, y empezar a leer el último libro impreso en papel que tengo pendiente de leer, esperando que la actualización no se demore demasiado, y que mi paciencia no se desgaste mucho más de lo que ya está. Así que señores y señoras… “¡Que la fuerza os acompañe!” 🙂