Como ayer me dijeron y me dejaron caer, si, voy a escribir un articulo de opinión (o tribuna que dicen los que saben las artes de las letras) acerca de todo lo acontecido ayer. La desgracia es que nuestra mala baba en el sentido de linea editorial de este pequeño blog que, recordemos, corresponde al Canal #Mac del IRC Hispano y a sus usuarios puede causar ciertos estragos o censuras a quienes no les guste.
Por eso mismo, pensandolo, quizas sea mejor no discutir sobre el sexo de los angeles y sí dar posibles casos de uso de las herramientas que ayer presento Apple a docentes de diversos niveles educativos. Así estos (y su centro) podran pensar si les es optimo o no su uso.

Este personaje, conocido por todos desde que vamos a la escuela publica (y que esperemos que sea así por muchos años) es la base y principal realidad de la educación en nuestro país. Es justamente quien proporciona/da las ganas de aprender a nuestros infantes y les proporciona los conocimientos básicos que le permitirán trabajarse en esta vida. Vamos, que es el principal motor de la educación al plantar las bases en nuestras cabecitas.
Las herramientas de Apple, en este nivel, proporcionan una buena base de ayuda. Es decir, un libro interactivo es mucho mejor para la educación y, sobre todo, para plantar la semillita en la cabeza del conocimiento.
Obviamente, aunque muy bien formados (como están) la capacidad “tecnológica” para crear material es limitada y esto ayuda. Sí, ayuda y mucho. Con lo que es un punto a favor de Apple. Ademas los contenidos que en este nivel se generan no tienen la suficiente complejidad como para presentar un problema o un reto para quienes lo crean.
El problema, en este punto, es burocratico y ampliamente documentado. Proveer aulas de iPads es caro, muy caro y en estos días por la economía hay gente que permitirá quemar a su madre. Ademas, aunque se quiera comprar los métodos burocraticos (tanto públicos como privados, no os confundáis) están hechos precisamente para paralizar este tipo de cosas. Mal por la escuela.
Pero aquí tampoco queda la cosa, como bien explican en el articulo que os he linkado, Apple tampoco pone las cosas sencillas. Su idea no es vender a centros educativos, no, quiere compras particulares que revierten más dinero y más rápidamente. Vamos, que por mucho que ayer fuera un evento educativo totalmente solidario esta pensado como un negocio (¡oh wait! es una empresa). No hay compra por volumenes, no hay descuento para centros educativos (no, no lo hay), no hay descuento por comprar por volumenes…
En definitiva, quieren usar al profesor como gancho para que los alumnos tengan que comprar un iPad y, de paso, comprar los libros al profesor (o a la editorial, como hemos visto).

Muchos de nosotros nos hemos enfrentado con este espécimen, el cual, aunque hay muy buenos profesionales que les entusiasma su trabajo y ver como sus alumnos “entran sin tener ni puta idea y acaban, al menos sabiendo algo” (como literalmente me han dicho), conocemos casos que ocurre todo lo contrario.
Por desgracia en este pais (España) la educación superior esta pensada a la antigua usanza, con clases magistrales donde el profesor entra, cuenta su charleta y sale por donde ha entrado indicando que se disponen los apuntes en la fotocopiadora.
¿A este tipo de personas les interesa lo presentado ayer?. En absoluto. Debido a la endogamia existente y el continuismo reinante en nuestro país, el cambio de mentalidad donde se incentive las ganas de aprender del alumno (aunque sea para que se tenga que buscar la vida para estudiar) es algo inexiste… tanto por parte del profesorado como del alumno, no lo neguemos.
Ademas, el propio software de creación de libros no esa muy enfocado a este tipo de estudios. Requiere de ciertos conocimientos bastante importantes de programación (si, programación) que muchos docentes no disponen. Es decir, por ejemplo, si alguien quiere enseñar como funciona unos armonicos de onda no creo que se programe un “widget” (html+javascript) para dibujar la función de onda con controles para poderla modificar. No tienen esa base (muchos de ellos) ni los conocimientos necesarios.
La institución si quiere proveer de la infraestructura necesaria (vamos, comprar iPads para prestarlos en el curso) se va a encontrar con los mismos problemas que tienen los centros educativos “inferiores” pero multiplicado por un número exponencial. Y no es porque no se pueda modificar sino porque los métodos de compra han sido siempre así y es muy cómodo el no cambiarlos. Esto es la fuente de despilfarro en compras ya que hay que usar diversos métodos para engañar la administración a la propia administración para agilizar estas cosas. Así que entre que la administración (publica o privada, recodad) no quiere y Apple no les pone las cosas sencillas acaba siendo lo de siempre, un nada.
Y pese a que Apple nos venda iTunes U y su contenido bonito (que lo es), solo tenemos que ver las universidades españolas el contenido que anda metiendo (cuando lo meten). Y esto no es problema de la herramienta sino, repito, del centro educativo, de quienes lo componen y de los alumnos que ni lo demandan ni les interesa. Un problema de mentalidad donde pocos entienden que la herramienta es la que indica como se hace el trabajo y en este caso la herramienta iTunes U (por poner una) es quien ha de indicar como hay que hacer el trabajo de educar.
Las universidades (privadas o publicas) no son más que fabricas de hacer titulados, sin importarles si salen formados o con ganas de avanzar en su vida.

La mayoría (por no decir todos) de los profesionales de este sector están a lo que están, al dinero. Quien haya pasado por este tipo de profesión (y somos muchos) lo hacemos por la pasta y punto. Como buen trabajo (recordad al igual que un profesor privado de cualquier indole) si no hay gasolina de dinero no hay trabajo extra, como por ejemplo crear apuntes/libros para que los alumnos vayan con su iPad al curso. Y dudo mucho que, según como andan las cosas y lo que es una academia o una institución educativa privada (un negocio) metan más gasolina al asunto.
Si pensamos en que nuestro querido profesor “privado” pueda vender sus apuntes/libros, tenemos otro cantar, pero en este caso no se diferencia de cualquier otra persona que cree contenido y lo publique en la iBook Store de Apple. Pero (siempre hay un pero) el problema ya no reside en las herramientas que use (ya sean de Apple o cualquiera) sino en la forma de publicar tu contenido.
Recordad, pequeños pupilos, que para poder publicar hace falta un número de ISBN que hay que pedir con sus consiguientes problemas, cauces, entradas, salidas y por lo tanto trabas al no estar la administración pensando o pensada para estar por delante del futuro. Y, aunque ahora el ISBN podemos decir que es privado (la manía de privatizar donde nos lo han vendido como una mejora y me remito a todo lo anterior de la gasolina) quizás no haya tantas trabas pero si habrá otros problemas peores que dependen del gobierno en cuestión gobernante, sus afiliaciones políticas y de la gente que han elegido a dedo que ha de dorarles la píldora y que, como conocemos, con dinero por detrás avanza más rápidamente. Y no digo nada, pero lo he dicho todo. Diferencia entre lo publico y lo privado donde lo publico se elige a la gente mejor (de ahí que se hagan exámenes a los funcionarios) y que sea independiente del color político gobernante (independiente, de ahí que san fijos y su puesto no dependa de su jefe que es el del color político).
Los niños… ¿pero es que nadie piensa en los niños?. Y ahora cambiando la frase: las editoriales de libros educativos… ¿es que nadie piensa en las editoriales de libros educativos?. Pues sí, Apple ha pensado. Recordad que Textbooks esta para esto.
No se si es porque hay un mercado amplio de libros de segunda mano o porque existe una cosa llamada biblioteca donde tu puedes “alquilar” un libro de forma gratis y las editoriales no ven “un chavo” de esto.
Así que no penséis que porque no impriman el libro y no le compres ellos van a dejar de ganar dinero. En absoluto, el precio de 15 dólares “básico” para comprar los libros de texto (cada uno) es el mínimo y, en España, por desgracia el precio del libro lo pone “el estado” y de ahí que libros oficiales digitales valgan similar a libros en papel. Con lo que las editoriales, que han estado agachando la cabeza y esperando a que esto se solucionase solo, continuaran haciendo exactamente lo mismo e incluso ni siquiera ofrecerán sus correspondientes versiones digitales si no ven negocio (que no lo ven, ya os lo digo yo).
Como resumen o colofon una idea. La educación es algo básico y ha de ser gratuito. La educación es la base de nosotros mismos, nuestras ideas y lo que seremos en el futuro o lo que queremos que el futuro sea de nosotros. De ahí que la educación tenga que ser free en los dos sentidos, libre y gratuita.
Apple, como buena empresa que es, con esta serie de productos, intenta crear una infraestructura. Una infraestructura que, por desgracia, es cerrada y depende íntegramente de Apple. Lo que Apple crea, en Apple se queda. Lo que significa que si alguien entra (por casualidad o no) en la creación de contenidos/libros/cursos con estas aplicaciones quedara atrapado en una espiral Appleliana donde todo lo que uses, todo lo que necesites Apple te lo dará (o no).
Todos recordamos el anuncio de 1984 de Apple donde esta empresa se ponia como la abanderada ante la dominación de todo por parte de otra empresa. Pero como en Piratas de Silicon Valley cuando el empleado le dice a Jobs que el gran hermano no es IBM sino Microsoft, yo os indico que el gran hermano no es el resto, sino Apple. O al menos en este sentido.
Obviamente ellos quieren que entres dentro de la espiral de Apple donde todo lo de Apple con cosas de Apple funcionan estupendamente (siempre que pagues lo suficiente como para estar en la ultima versión), pero que si incorporas algo que no es “Apple” la gente con conocimientos “normales” de informática sudara sangre para que lo que quiera hacer funcione.
Quizás por eso el video al inicio de este post. Y aunque se refiere a Oscar Mayer, a buen entendedor pocas palabras bastan. La independencia de la educación no ha depender de ninguna empresa y por ello esperemos que el resto (incluida la gente que va por su cuenta) plante batalla a esto planteando opciones diferentes y compatibles para asegurar la libertad. No hay que obligar a un alumno o a un profesional del sector a usar una herramienta o plataforma propietaria ya que nadie indica que en un futuro Apple no pida un iPad por libro o necesitemos gastar 5000 euros para comprar un ordenador especial (modelo iBook) para la confección de los libros/apuntes.
¿Entonces estas diciendo que todo este movimiento es malo?. No, no es malo. Alguien debía indicar a la gente que la forma de educar que estamos planteando ahora esta desfasada. La forma en que educamos a nuestros críos (o a nosotros mismos) esta basada en la revolución industrial donde a base de acciones repetitivas todos tendríamos que hacer lo mismo en la fabrica (apretar la tuerca) y, sintiendolo mucho, cada uno aprendemos a un ritmo y de una forma diferente.
Si el movimiento de Apple de libros interactivos y, todo lo que conlleva, hace el replantearnos la forma en que estamos educando a nuestras futuras generaciones, bienvenido sea, pero en este sentido. Si el peso atómico del Salchichoncio solo lo veremos a través de la aplicación generada por una empresa y controlada por esa empresa esta mal y debemos evitarlo.
¿Como evitarlo, Jhonny?. Pues nuestros centros educativos han de crear la plataforma y la infraestructura necesaria para permitir y crear este tipo de educación. Ya sea nuestro gobierno o varios gobiernos, de forma que la libertad y la gratuidad de la educación este garantizada. De ahí que la privatización sea un mal a erradicar por mucho que nos lo vendan como la panacea monetaria. Y es que por el dinero no podemos hipotecar nuestro futuro.
Por lo tanto, parad vuestro fanboyismo de nivel 1 y 2, donde Apple es la creadora y punto final de todas las innovaciones y revoluciones sociales de este mundo y avanzad a otros niveles donde se puede coger lo bueno que nos ofrece pero estar alerta de las desventajas y berengenales donde nos esta metiendo.
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Creo que no se puede decir ni más alto ni más claro, ¡bravo!
Buenas Tuti,
Es la primera vez que llego aquí, y es precisamente por un blog de la “Manzana”. Tristemente describes el país como es, pero no creas que TODO el país es así.
En el mismo momento que estaba Apple presentando iBooks Author, estaba un compañero entrando por la puerta gritando “¡Tenemos que aprovecharlo! ¡Hay que usarlo!”. ¿Nos dejará la universidad? ¿Se adaptarán los alumnos? No lo sé, pero pienso pelearlo.
Soy profesor de la Universidad Privada y no, no estoy aquí por la pasta. En Mercadona pagan mucho más a un Ingeniero como yo que en esta universidad, y ni que decir tiene que en la pública mi sueldo sería un 50% más como mínimo. Y no, no me da la gana aprobar a la gente para cobrar la pasta. Estoy aquí porque me gusta dar clase a 20 alumnos y no a 300. Me gusta que mis alumnos sean personas, no números de expediente. Y muchos de ellos todavía me escriben contándome por mail lo bien que les va en sus trabajos. Y ese mail, créeme, te alegra la semana.
El problema de la universidad es que hay demasiadas y por tanto, demasiados universitarios y profesores. No son universidades excelentes porque ni sus profesores ni sus alumnos lo son, porque claro, hay que dejar entrar a todo el mundo porque dicen que tienen “derecho” a que el Estado pague 6000€ por cada alumno, siendo algunos de ellos un verdadero pozo sin fondo, pues tardan una eternidad en terminar sus estudios. A cambio, ese alumno paga 600 o 1000€ de matrícula y se indigna si le suben un 5% ese coste. Pero no se indigna cuando el resto tenemos que pagarle 6000€ para repetir curso porque se lo ha pasado jugando al mus en la cafetería o yéndose de copas de jueves a domingo.
Ya está bien de echar balones fuera. Todos tenemos responsabilidad. Y si no hay iPads para todos los que se merecen una educación (pública o privada) de excelencia es porque hay subvenciones para todos los que no se lo merecen.