Hoy seria el cumpleaños del difunto Steve Jobs, cumpliendo 57 años. Nada nuevo salvo la lectura de diferentes blogs de temática Apple que se han hecho eco de la noticia y de los comentarios existentes en dichos blogs.

Lo que podemos observar no es más que dar de comer el mito para beatificar el líder de la religión. Y es que ahora que esta muerto lo único que obtenemos son las bondades y el ensalzamiento de las virtudes a niveles tales que se crean leyendas del mismo.

Ahora, cada anécdota de la vida diaria de Jobs se convierte en un precioso momento a comentar, trasladar y engrandecer. De esta forma sus acólitos podrán repetirlo y adorarlo (el momento porque a la persona ya la adoran).

Todo se ha vuelto mágico, desde cuando se levantaba hasta los «cagarros» que Jobs dejaba en los servicios de Apple. Momentos mágicos que disipan todos los posibles defectos que esta persona tenia. Momentos que serán contados, narrados, generación de blog tras generación de blog por los gurus/redactores que los pululan. Momentos que serán recogidos, leídos, devorados por los súbditos que comentan anonadados cada una de las palabras, lo mal que va Apple ahora y lo mucho que lloran su persona, como genio y semidiós (o dios completo) que fue (y es) para ellos.

Así es como se forjan las religiones y si el cristianismo tubo a Jesus que murió por nuestros pecados (o eso cuentan unos señores), la religión de Apple tiene a Jobs que, ahora que esta muerto, le da mas fuerza a la marca con su recuerdo. ¿Peligroso?, si. Pero peligroso para los humanos de mentes débiles.

En fin, hoy Jobs cumpliría 57 años y Apple no ha presentado nada para recordar su memoria (como muchos pensaban) quizás porque Apple es un negocio que se aprovecha de la gente, quizás porque Apple es el dinero que os saca a vosotros (y a nosotros, que diablos), quizás porque Apple es el consejo consultor y no ni Jobs ni cualquiera.

Recordemos a Jobs, si, pero no le idolatremos porque quizás no estemos haciendo buena labor a su memoria.

Vía: cualquier blog