Esta vieja técnica de marketing en las ventas la hemos vivido todos cuando vemos los anuncios de la TV. Siempre, para una marca que anda de bajón, existe algún famoso que aparece usando «lo que sea» con cara de satisfacción. Esto se llama el apoyar una marca u objeto en una persona conocida porque nos da confianza.

Apple le da una vuelta de tuerca al tema y a sabiendas que salvo sus más fans nadie compra iPhones han decidido soltar la gallina indicando que en el iPhone 5 Jobs trabajo hasta su muerte estrechamente con los ingenieros. Vamos, que el iPhone 5 tiene «la marca personal» de Jobs, con lo que es la última posibilidad de tener algo «realmente hecho por dios».

Ahora, que la competencia en terminales de telefonia es dura, ahora que ya en las reuniones no todos llevan un iPhone y se ven dispositivos con Android (más baratos, menos cerrados y que hacen exactamente lo mismo de la misma forma que tu iPhone, el dispositivo estancado), Apple necesita lanzar un «ordago» para mejorar las ventas de su iPhone.

Que si, que muchos dicen que el iPhone 4S se ha vendido como rosquillas pese a no ser ninguna mejora «aceptable» frente al iPhone 4, pero es que, comparando con dispositivos con Android, se ha vendido un «cagarro». Y eso, Jobs lo sabia, de ahí su «guerra termonuclear» contra Android, su verdadero enemigo por cantidad. Android gana a iOS por saturación de terminales, punto. No hay que darlo más vueltas.

Así que a quemar la última vela indicando que Jobs toco y participo en el iPhone 5 (que todos lo dudamos), para que así se venda más.

Vía: 9to5mac o cualquier otro blog