http://www.youtube.com/watch?v=GUdYebAN-Fs

Es igual que en un partido de fútbol o lo que ahora vemos con Barcenas y el PP. Los que están en ese partido no pueden admitir que uno de fuera les diga que lo suyo es una mierda, los que están fuera no pueden admitir que pueden estar equivocados.

Porque el magnate de Oracle (que no es una empresa de tres al cuarto señores, y si pensáis así es que lleváis tres días rondado por los mundo de Stan) ha dicho que la empresa favorita de un fanboy se va a pique. Eso es imposible.

Y los «Apple hatters» o como aquella cualquier persona denominada que diga en alguna vez de su vida «pues vaya mierda que es XXXX» (siendo XXXX un elemento cualquiera de Apple, aunque el que lo defienda sepa que es una mierda), basarán fielmente cualquiera de sus afirmaciones en cualquier clavo ardiendo que apoye su «teoría».

Vamos, PP vs PSOE, que la misma mierda son, Empresa 1 vs Empresa 2, porque la misma mierda son aunque se dediquen a mercados diferentes o Cristianos vs Islamismas, porque la misma mierda son.

De ahí que ver calentones (si, calentones) de los defensores de la manzana que solo les falta hacer pucheros cuando lees sus artículos es como mínimo patético. Sobre todo cuando se meten en terrenos y empresas (y conocimientos) de los cuales, amigo, no se tiene ni puta idea. De ahí que lo único que se pueda hacer es el típico ad hominem diciendo que tu madre es fea o que te huele el culo a mierda (y ahora comprenderéis el «y tu más de nuestra casta política» -si, casta-).

En fin, las opiniones son como los culos… todos tenemos uno, y han de ser escuchadas y tomadas en la justa medida de quien lo dice, el momento en que se dice y donde se dice.