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Desde que este redactor visita las «redacciones» de otros sitios, no sólo para ver las noticias (aunque al final, todos digan lo mismo porque en el tema Apple no hay diferentes puntos de vista, sólo una voz unánime que da que pensar), me he dado cuenta que existe un efecto talibán no sólo entre redactores sino también entre comentaristas.

Un ejemplo lo podemos ver en las noticias de estos gurus acerca del convenio entre Apple e IBM que, lo único que indican y repiten es lo que dice una web o un correo mandado, intentando dar un enfoque diferente que al final resulta ser el mismo para todos: Apple gana, el resto pierde.

Y cuando hablo del resto hablo hasta de IBM que, por extrañas razones, aquí también es la mala de la familia.

Ya sea el redactor o su corte de aduladores que entran, no a comentar, sino a loar los textos escritos sin ápice de pensamiento distinto (de hecho aquel que lo haga, como pasa en cualquier trabajo en España y gracias a la mentalidad existente llamada «mediocridad») resultará vapuleado, golpeado e intentado reducir a fin de que nadie destaque de la media.

Y es que es normal que, el redactor, tras pasarse días enteros documentando se, buscando puntos de vista y analizando concienzudamente una información a fin de dar la mejor postura para sus lectores, descubra que, ha pasado hechos por alto o incluso que su máxima, en la que basa su escrito, pueda estar equivocada por un simple punto de vista diferente. Desde aquí entendemos el enfado y el de sus súbditos al poder los datos dados por su dios una mera «sesgacion» de la realidad.

No, no pueden consentir esto, y más si los aduladores de segundo nivel pretenden tener aduladores de niveles inferiores a fin de convertirse en gran gurú. Eso en internet no se permite, por favor.

Desde aquí no vamos a indicar si es bueno o malo el acuerdo con Apple. Obviamente, si lo han firmado es porque es beneficioso para ambos, pero no nos encontramos ni en posición ni con los datos suficientes (ni con la capacidad de análisis pertinente) como para indicar los puntos concretos. Eso se lo dejamos a los gurus.

Lo que si indicamos es que, aquellos que defienden una u otra postura intenten relajarse un poco, dar dos pasos atrás y pensar que quizás el otro tiene razón, o al menos, tanta razón como quien postula las ideas.

El mundo no es blanco y negro. No es de fanboys contra hatters (con dos «t»). No es de ti contra ti. Y es que de todas partes se aprende… Tanto que hasta a veces un «gurú» superior a quien postula y los gurúcillos que ayudan le tienen que indicar que quizás, y sólo quizás, los rencores hay que apartarlos si se quiere aprender.

En los próximos blogs que leáis (y no sólo de la manzana) fijaros en estos hechos. Son los que más divierten y en los que más se comprende la sociedad y los puntos sobre los que esta se cimienta… Y lo absurdos que son, finalmente.

Recordad muchas veces, los talibanes no son los otros, somos nosotros.