A ver, a ver, que es licito hacerlo. Es licito si una compañía (o el CEO de esta) te da 291mil dólares, como ha pasado a una escuela de Penssylvania, te lo gastes en lo que te salga del bajo. Pero (si, hay un pero y ya sabéis que destroza todo lo anterior) si te lo gastas en la propia empresa que te da el regalo suena a dos cosas:

1. Estas haciendo la pelota. Obviamente, como los «gallegos» o como (rizando el rizo) las corruptelas existentes en España) estas «devolviendo el favor». Y al final (o será porque esto es España y ya no nos fiamos de la virgen, gracias educación que tenemos) huele todo tan mal que das dos pasos atrás. Sobre todo si le pones una placa, como han hecho con Tim en dicha escuela.

2. De regalo tiene poco ya que si te lo dan es dinero perdido, pero si te lo gastas en ellos, realmente no han perdido nada. Y no me vengáis con el precio de los dispositivos y esas mierdas, porque aun nadie ha sacado cuentas reales del ROI de un dispositivo (entre otras cosas porque no las saben). Y al igual que dicen que se gastan mucho aquí estamos en el derecho de decir que no se gastan una mierda con la misma validez que lo que el otro dice.

Oye, que a lo mejor aquí somos un poco tontos por pensar que el dinero donado para educación hay que gastarlo en lo que mejor sirva para educar a la gente. O que aquí estamos mas necesitados de otras cosas, como profesores, material básico, libros, comedores escolares… como para gastarlo en tabletas (si un crío no tiene ni para el comedor, darle una tableta no sirva para nada).

Pero chico, si aquí se hace para echar pecho, adelante, como Amancio Ortega, que los #LET se ponen cachondos porque dona a Caritas, se les hincha el pecho diciendo «mira, algo que tu no haces» o «algo que muchos no hace», pero que en su doble moralina para sentirse a gusto realmente no mejora las condiciones laborales (y por lo tanto de vida) de muchos, algo que si mejoraría y en mucho la vida de muchísima gente. Ah claro, pero eso si, disminuiría el beneficio no solo del tito Amancio, sino también del resto de accionistas y eso es malo para el capitalismo.

Ahora, esto mismo, trasladarlo a cualquier CEO y… oh sorpresa, tendréis lo mismo.

Así que, como colofón, absurdez el donar y absurdez el gastártelo en la empresa que te lo ha donado.