Ayer salto la liebre por los comentarios de un politico, Jason Chaffetz, republicano que indicaba que, en resumidas cuentas, mejor te hagas un seguro médico que te compres un iPhone. Vamos, que dijo, claramente, que los pobres son pobres porque prefieren gastarse el dinero tan necesario de un seguro médico en un iPhone.

Obviamente, poco tardo el mundo en saltar, tanto a favor como en contra, de dichas indignantes palabras que, aquí en España, nos suenan mucho gracias a cierta mentalidad que tienen ciertos votantes de cierto partido y que, cuando les pinchan un poco, sale a relucir como podéis ver ahí arriba.

Repetimos que nosotros no vamos a entrar a valorar esas clasistas declaraciones de mierda realizadas no solo por personas que no tienen ni idea de lo que están hablando (aka bocachanclas) desconocedores de la realidad que les rodea y con la misma empatía que una lata de refresco.

Lo que si vamos a entrar es a comunicar a los adeptos de la manzana que no se quejen lo han conseguido.

¿Que han conseguido? Os preguntareis. Pues bien, si un politico (ignorante o no) utiliza un dispositivo como razonamiento y clasismo para diferenciar ricos y pobres unido a necesidad o no significa que el dispositivo o elemento que ha usado para la comparación es un elemento separador.

Sí colegas, el iPhone es un elemento separador entre “ricos y pobres” o entre “los que quieren parecer ricos” y los pobretones que no tienen donde caer muertos. Al igual que la ignorante Teofila uso Twitter tirando campanas de algo que no la suena, Jason Chaffetz ha sido clasista con el iPhone.

Vamos, algo que muchos compradores de dicho dispositivo quieren o piensan que les vende la marca, clasismo, no ser chusma, chusma que compra dispositivos baratos. Porque si Jason Chaffetz hubiera dicho “se compran un Android” (vamos, hubiera dicho “un Samsung” gracias a su poca inteligencia) seguramente pocos se hubieran ofendido e incluso los amantes de la manzana le darían mas la razón. Problema claro de clasismo, un clasismo que los propios usuarios de la manzana (no todos, pero si muchos) no solo les gusta, sino que lo apoyan y ademas engrandecen cuando es posible (“es que tengo un iPhone o un Mac y tu una mierda de Windows o un Android lageado de pobres” oiréis muchas veces).

La falta de respeto usada por este senador no es únicamente propia de este tipo de personas, es propia de aquellos que creen estar en un estatus social (normalmente que no les corresponde), una falta de empatía sobre aquellos que no comparten nuestras ideas. Un insulto.

Pero repito, el haber usado el iPhone como arma no es culpa de este anormal senador, es culpa de los usuarios ya que el politico es reflejo de la gente que hay bajo el, de la mucha gente que hay.

Así que, la próxima vez que escuchéis reflexiones tan interesantes y comedidas como las de Teofila o las de Jason simplemente pensad un poco quienes son los culpables de que eso, sea una afirmación. A lo mejor no son ellos, sino también sois vosotros parte de los culpables.

Curioso, ¿verdad?.

P.S.: No, no entréis a su juego indicando cuantos “iPhones” vale el seguro médico ya que entrar a discutir con sus argumentos y lo que hay que hacer es cerrar sus argumentos al no ser válidos de inicio. Si los discutes, si los investigas, estas dando por válido lo que indica. Sus argumentos no son válidos y punto.